fondo musical
          S O N R I E  (Smile)

Tú que no sabes sonreír, que atormentas tu vivir 
en tu inútil dolor, no estés triste jamás,
no hagas caso a tu penar, que para olvidar un mal,
lo mejor es sonreír, con fe ...
Ven, ilumina tu mirar y sonríe al pasar, con la felicidad,
no estés triste jamás y si cerca tuyo está el deseo de llorar,
 lo mejor es sonreír con fe y amor ...
                                                                                      
Charles Chaplin



un angel en el cielo






 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 













 



















 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 




























 










 



 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

María del  Valle Gili, nace en Argentina, 
un 23 de enero de 1945, en una colonia inglesa
llamada Wheel Wright de la provincia de Santa Fe.
A los seis años llega a Buenos Aires, para radicarse
con sus padres en la localidad de San Martín.
Su papá Pedro, era jefe de Correos y criaba en su
casa gusanos de seda, la pequeña María reía junto 
a su madre Carolina, cuando Pedro salía a su trabajo
con los gusanos de seda pegados al saco...
La niña disfrutaba de una niñez muy feliz y
junto a sus amiguitos del barrio, hacía casitas
para los sapos y diferentes chozas con cañas.
María o "Cuca", como la llamaba su familia,
no era muy adicta al espectáculo, iba muy poco al
cine y a escondidas de su madre escuchaba
radioteatros, aunque admiraba al actor Tony Curtis
y frente al espejo trataba de imitar a la cantante
Lolita Torres, a quien escuchaba siempre.
Mientras estudiaba, en la escuela secundaria, 
sentía una fuerte vocación por la psicología, 
profesión que luego ejerció su querido 
hermano Edgardo, con gran distinción.
 

Gabriela niña (click para ampliar la foto)

  A los 15 años se encuentra con un primo al que
 no conocía y que estaba en el Conservatorio de 
Arte Dramático y eso le hace cambiar su vida,
 reconociendo que desde niña era la elegida 
del colegio para realizar representaciones 
en los actos escolares.
Gabriela compartía sus estudios de maestra con el
arte escénico y fue justamente en el conservatorio
donde conoce a Luis Carlos, un estudiante de 
bioquímica que amaba el teatro y que se convierte
en su primer amor.
La joven se recibía de maestra, título que 
nunca ejerció, derivando toda su atención 
a la carrera de actriz.
Por una broma le hicieron una prueba en 
televisión, el director Edgardo Borda la descubría
y la década del sesenta era testigo de varias 
apariciones en distintos programas de T.V.
El 8 de enero de 1966, se unía en matrimonio con 
Luis, en la Abadía de San Benito.
Egresaba del Conservatorio, donde tuvo como
maestros a Fernando Labat y Saulo Benavente.
Un debutante director de cine, le brinda la 
oportunidad de trabajar en su opera prima, 
entonces la principiante actriz, 
aperecía en un largometraje titulado "Rebeldía".
En 1968 trabaja en la telenovela de Nené Cascallar
"Vivir enamorada", por canal 13 y con el nombre artístico
María del Valle Gilli.

Su figura menuda surgió como una mujer dulce, 
tímida, ingenua, con una mirada llena de asombro 
y una belleza singular que atrapaba 
la atención de los que la conocían...
En 1968, se transforma en la co-protagonista del 
teleteatro "Estrellita", la famosa historia
que relataba la desdicha de la pobre campesina que 
protagonizaba la actriz Marta González.
El nombre Gabriela Gili comenzaba a tener eco por
su rol de mala en esta historia,
una inválida de la que hablaba todo el país...
En 1968 y a pesar de la fama, se sentía triste
en lo personal, ya que no le era fácil asumir
el fracaso de su matrimonio, sus padres ya estaban
radicados en Montevideo y ella estaba sola,
viajando a la vecina orilla por sus seres queridos
y llenando sus horas libres con libros de yoga
 y con la poesía de Neruda y García Lorca,
que alimentaba su espíritu eternamente romántico...
A solo un año de ese inesperado suceso en 
"Estrellita", le llegaba el estrellato televisivo,
 al encabezar el elenco de la telenovela
 "Yo compro a esta mujer", una brillante adaptación
 de la escritora Alma Bressan 
de una novela venezolana, junto al actor uruguayo
Sebastián Vilar, que también lograba un
suceso total en el gusto del público. 
La historia a nivel thriller, impactaba al público
y llevaba a la fama a la pareja Gili-Vilar para
continuar por la senda del éxito en 
varias tiras de canal 13.


En el mes de noviembre de 1969, Gabriela
se siente muy débil por un desorden alimenticio,
debido al exceso de trabajo, ya que su imagen
entraba por la puerta grande de la popularidad 
y así visita al doctor Alberto Cormillot, quien
 le recomienda al médico ginecólogo y dietista
 Walter Murúa, éste le receta vitaminas para su
 principio de anemia y amor para su corazón, 
tanto fue así que el día 7 de diciembre de 1970,
 Gabriela y Walter, reciben los papeles 
matrimoniales desde Montevideo - Uruguay,
 enviados por el padre de la actriz
 y el barrio porteño Caballito, era testigo
 de la felicidad  del flamante matrimonio.

Gabriela Gili se transforma en una de las 
principales
figuras de la televisión argentina.
  Ella se reconocía como un producto exclusivo 
de la televisión, sin renegar de eso, resultando 
la heroína de teleteatros famosos como:
"Así amaban los heroes", "Esta mujer es mía", 
"Una vida para amarte", "Una luz en la ciudad",
"Así en la villa como en el cielo", "Cacho de la
esquina", títulos que quedarían marcados a fuego 
por un público fiel y entusiasta de las grandes 
producciones argentinas.
Gabriela Gili y Sebastián Vilar, cruzaban fronteras,
el éxito de los teleteatros llegaba a distintos países
 y viajaban a México en una gira, representando la 
obra teatral "Siempre te diré adiós", en el año 1969.

Gabriela no paraba de firmar contratos y leer 
propuestas para cine y televisión. 
El 13 de Noviembre de 1971, sería una fecha
 imborrable en su vida, ya que llegaba
al mundo su primer hijo: Leonardo Murúa, 
el pequeño la colmaba de dicha y felicidad ...
El cine la reclamaba y no se hizo esperar su 
presencia en la pantalla grande.
 Encabezando importantes repartos,
 trabajando junto a grandes actores como
 Luis Sandrini y Alfredo Alcón entre otros...

En abril del año 1972, el teleteatro "Malevo", se 
 transforma en un super éxito televisivo, abarcando
tres temporadas, Gabriela era la protagonista de 
la historia junto al actor Rodolfo Bebán.
En el año 1973, su relación matrimonial con el 
Dr. Murúa se quiebra, era difícil para ella conciliar
 las distintas profesiones y los largos horarios
 de ausencias por las obligaciones laborales.
En 1974, Gabriela lleva a su pareja de ficción a la 
realidad, uniendo su vida a la de Rodolfo Bebán,
y en Noviembre de ese año nace su segundo hijo,
a quien bautizan con el nombre Facundo,
 sellando un matrimonio de casi 18 años.

Su carrera continuaba plagada de éxitos con
 títulos como: "El gato", "El cuarteador",
 y "No hace falta quererte", entre otras tantas
  telenovelas que mostraban su naturalidad y belleza.
Ciclos de "Alta Comedia", "Teatro como en el teatro",
y "Vinculos", le dieron un vuelo interpretativo 
de grandes dimensiones.
 En teatro también aportaba lo suyo con:
 "40 Kilates", junto a Mirtha Legrand y
la compañía de los galanes con varias temporadas
en el Hotel Provincial de Mar del Plata.
 Programas unitarios y miniseries, destacaron su 
presencia, como: "El jugador", "Un tal Servando 
Gomez", y "El Solitario", entre muchos otros...

Gabriela, cumplia el sueño de ser madre de una
familia numerosa. En 1976, su alegría era infinita 
con el nacimiento de su hija Daniela y en 1977, 
nace el menor de sus hijos: Pedro Emiliano.
Su vida familiar era plena y feliz...
En el año 1978, el teleteatro  "Un mundo de veinte
asientos", se transformaba en un éxito absoluto,
nadie dejaba de ver la historia del colectivero
y la muchacha rica que se hacía pasar por una
empleada doméstica, la pareja que ella formaba 
con Claudio Levrino, se convertía rápidamente en 
la preferida del público y el rating estallaba
semana tras semana...

A partir de 1980 con la muerte accidental
de su compañero Claudio Levrino, muchos 
proyectos se desvanecen, una obra de teatro,
una nueva y exitosa telenovela y el comienzo
de una película basada en la historia de 
"Un mundo de veinte asientos".
Tiempo después, Gabriela comenzaba una lenta 
etapa depresiva, de la que le costaba salir.
A pesar de sus problemas anímicos, no dejaba de 
trabajar y el éxito televisivo la seguía acompañando...
Programas como: "Crecer con Papá", "Amar al 
salvaje" y "El camionero y la dama", le dan una
permanencia de privilegio en la historia 
de la televisión argentina.

En 1984, Hugo Moser la convoca para otro 
éxito que cambiaba la historia de los teleteatros.
Junto a Claudio García Satur, protagoniza
"Historia de un trepador", una historia transgresora,
que debido a la demanda del público,
 continuaba en Mar del Plata,
 con una entretenida comedia teatral.
La telenovela "Pasiones", junto a la actriz Grecia
 Colmenares, atrapaba a los televidentes de 
toda América, donde Gabriela lograba un rol
polémico y diferente a sus personajes anteriores.
 

Gabriela Gili seguía luchando con el problema
anímico que perjudicaba su salud,
visitaba a distintos profesionales, estudiaba canto,
 escribía canciones y componía con su guitarra,
eso la hacía feliz ya que amaba la comedia musical.
El amor de sus hijos y de su esposo, lograban 
darle la energía suficiente para continuar,
 Gabriela siempre prefirió sobreponer su condición
 de madre y esposa, sobre la actriz.
Creyó en la gente, la familia, en la amistad y en el
trabajo y creyó en la frase de Saint Exupery:
"Lo esencial es invisible a los ojos".


En una revista de espectáculos del año 1969,
un periodista publicó un comentario sobre su
experiencia al conocer personalmente a 
Gabriela Gili, él daba la impresión justa que 
la gente sentía ante su presencia, en la 
descripción decía textualmente : 
"Nunca se me ocurrió pensar que la ternura podía
tener tanta dimensión. Ni cuando el asombro de 
niño era lo más importante en mi vida. Pero ahora,
frente a un ángel con cabello rubio y mirada de
silencio, la ternura es como un gorrión capturado
en su primer vuelo.  Esto no es una divagación, 
ni un antojo. Es simplemente y formalmente la 
presencia de Gabriela Gili.  La tarde era amplia
y colmada de sol, como la sonrisa que parece
querer retratarse en su rostro por una eternidad..."

En la madrugada del domingo 29 de diciembre 
de 1991, el sensible corazón de Gabriela dejó 
de latir, una indisposición cardíaca detuvo el
tiempo y paralizó un instante de vida.
El cielo ya no la podía seguir esperando y
en ese momento un angel partía rumbo a ese cielo,
dejando una estela de belleza y fragilidad a su
paso, como una estrella fugaz que se traducía
 en el talento de una actriz maravillosa
y en el carisma de una mujer inolvidable.



Poco antes de su partida, un periodista 
en busca de un reportaje, 
habló telefónicamente con ella y Gabriela le dijo: 
"Les agradezco profundamente
 que se sigan acordando de mí, que existo;
 eso me hace muy feliz..."
Por eso cabe aclarar, que el sentido de esta página
es justamente para que nadie olvide a Gabriela Gili.
                                  
Este es su regreso ...   
                           
Este es nuestro homenaje...